Ciudadanos se manifiestan por futuro de borde costero en Valparaíso

Más de 60 personas se reunieron en el Día el Patrimonio en Avenida Errázuriz, frente al edificio DUOC Cousiño, con un gran lienzo solicitando la abertura de la costanera para todos.
La actividad duró casi dos horas, a partir del mediodía, y el grupo estuvo acompañado también por el popular mimo Tuga. Después de desplegar el lienzo se dirigieron en forma tranquila y alegre al muelle Prat, donde se sacaron una foto frente a las instalaciones de OHL (TCVAL) responsables del actual diseño de expansión portuaria T2. Luego fueron hasta la Plaza Sotomayor donde había mucha gente debido a las distintas instalaciones, actividades y números artísticos que se presentaban en el lugar por el día del Patrimonio. El Alcalde Jorge Sharp también se unió al grupo y dirigió unas palabras en las que resaltó “la necesidad de que Valparaíso pueda tener un destino portuario y patrimonial al mismo tiempo”, para luego sacarse una foto con los participantes de esta iniciativa cuyo letrero decía: “Al otro lado del alambre púa, está el día del Patrimonio. Costanera abierta para todos”.
Para el pintor Gonzalo Ilabaca la actividad fue organizada “con el fin de que la comunidad porteña pueda manifestarse sobre las decisiones importantes que afectan a Valparaíso que no han sido consultadas, como es el caso de la expansión portuaria T2 que afectará en forma grave e irreversible a la condición de patrimonio de la Humanidad que ostenta hoy Valparaíso. Usamos el día del Patrimonio para llamar la atención del patrimonio de todos los días. Necesitamos una Costanera abierta como el mejor espacio público de la ciudad, hoy cerrada con alambre de púas.”
De acuerdo a lo señalado por el abogado Alvaro Testar uno de los motivos para elegir ese punto de encuentro en Avenida Errázuriz con Pasaje Ross, es que hasta hace tres años funcionaba ahí la Caleta Sudamericana con más de 500 pescadores artesanales, “quienes fueron silenciosa y quirúrgicamente desterrados. La discrecionalidad, el señor del maletín o como quieran llamarlo, patrocinado por todos los chilenos a través de su Pública Empresa Portuaria de Valparaíso, los fue dividiendo y carcomiendo para que vendieran sus históricos puestos de trabajo y se retiraran.”
Según los organizadores de esta manifestación la calidad de vida de una ciudad también se mide en la calidad de sus espacios público, y el mejor espacio público en Valparaíso es el que está al lado del mar es su borde costero. Por eso entre sus demandas está el re diseño del proyecto T2. El pintor Ilabaca afirma que usaron “el día del patrimonio para que las autoridades y los propios porteños defendamos lo que nos pertenece y heredamos de nuestro pasado, y que debe ser heredado a las futuras generaciones: el valor universal de Valparaíso como Patrimonio de la Humanidad. Cambiar el diseño del T2 y tener una costanera abierta para todos en el centro del anfiteatro será la mejor manera de que el Sitio UNESCO pueda comenzar a ser cuidado y desarrollado en toda su potencia”.
Para la socióloga Rosa Martínez: “la finalidad de esta actividad era reivindicar el borde costero como un elemento patrimonial de la ciudad y demandar la apertura de la costanera para la ciudad.
Entendemos que es importante la actividad portuaria, pero la forma en que se ha planteado desde el gobierno central con el diseño del T2, no reconoce el valor patrimonial del borde costero en la ciudad y atenta contra ésta en su condición de Ciudad Patrimonio de la Humanidad”.