Expertos valoran aprobación de uso de cannabis para tratamientos médicos

Este miércoles se pusieron a la venta por primera vez en Chile fármacos en base a cannabis. Se trata de los productos T100 y TC 100, que permitirá tratar dolencias a pacientes que cuenten con una indicación médica.
El doctor en farmacología y académico de la Usach, Dr. Leonel Rojo, califica la noticia como “una buena señal”.
“El Gobierno está siendo responsable al autorizar el uso en base a cannabis con todas las precauciones que debe tener un medicamento. Es decir, ser supervisado por profesionales médicos y ser certificado por todos los controles que ofrece la industria”, explica.
“Cuando se aprueban este tipo de medicamentos, la señal es buena en el sentido de que se trata de un elemento terapéutico que debe ser supervisado”, insiste, enfatizando que el hecho marca una diferencia sustancial respecto al uso recreacional de la marihuana, donde no existe prescripción.
“Como la condición de venta es con receta médica, se asume que es un producto que no puede usarse de manera independiente y sin supervisión”, indica.
No obstante, reconoce que “podría ser que baje la percepción de riesgo. Eso es algo equivocado y espero que no ocurra”.
“La marihuana en sí misma no garantiza curar ninguna enfermedad, porque no se sabe qué hay adentro”, advierte. “Una planta doméstica donde se extrae una porción de cualquier parte de la planta para ser preparada de cualquier forma, no garantiza que eso pueda ser útil para alguna enfermedad”, explica.
“El Estado, al permitir su comercialización, está tomando en serio el tema y habrá analizado la eficacia y seguridad de este nuevo medicamento”, sintetiza.

Precauciones

Opinión similar comparte el académico y Dr. Miguel Reyes. “En relación al número de fármacos con que cuenta el personal médico para poder tratar dolores de distinto tipo, esto una buena noticia. Es una opción distinta de los analgésicos tradicionales, como la aspirina o la morfina”, valora.
No obstante, advierte que “este fármaco no es distinto de cualquier otro que se vende en una farmacia”, en el sentido de que “todas las drogas, independiente de su origen, tienen efectos secundarios, adversos. En ese contexto, los extractos de cannabis tendrán efectos secundarios, como el mal uso o uso indebido, al igual como ocurre con múltiples otras sustancias”.
Los especialistas recuerdan que ya se encuentran a la venta otros medicamentos con efectos que van más allá del terapéutico, como el diazepam, la morfina, el fenobarbital o la anfetamina, por lo que llaman a obedecer estrictamente las prescripciones médicas y en las dosis que se indique.
En ese sentido, pedir la receta “sin duda permite un mayor control y que su uso no se haga en contextos no clínicos”, destaca el Dr. Reyes.
No obstante, llama tomar precauciones generales, como no dejar el medicamento al alcance de los niños, utilizarlo solo en los contextos terapéuticos o para las indicaciones por las que ha sido medicado, y no realizar automedicación ni modificar las dosis señaladas por el médico.
En específico, el especialista llama a no mezclarlo con otro tipo de sustancias y evitar su consumo en conjunto con depresores nerviosos, como el alcohol, lo que “puede generar alteraciones en el sistema nervioso central”, afirma.